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domingo, 21 de diciembre de 2014

Citas: Baila, baila, baila, Haruki Murakami

"El fracaso, la derrota y la frustración teñían todo su ser, como si lo hubieran secado en una solución de tinta azul claro tras haberlo dejado un día entero en remojo"

"¿Por qué iba alguien a llorar por mí?"

"Lo hice tomándome todo el tiempo del mundo, con la lentitud de un pedazo de hielo que va derritiéndose"

"Tengo la sensación de que respiras un aire completamente diferente del que yo respiro"

"Al amanecer, mientras contemplaba absorto la Luna, me pregunté hasta cuándo seguiría así. Dentro de poco me encontraré en alguna parte con otra mujer, me dije. Nos atraeremos de forma natural, como dos astros errantes. Entonces volveremos a esperar en balde un milagro, perderemos el tiempo, desgastaremos nuestros corazones y nos despediremos. ¿Hasta cuándo iba a seguir así?"

"Lo que quiero decir es que el dolor se vuelve crónico. Engullido por la vida diaria, uno deja de saber cuáles son las heridas. Pero están ahí. Así son las heridas: no se pueden coger y mostrar; las únicas que se pueden mostrar son las heridas menores"

"Pero ahora algunas conexiones estaban generando confusión. ¿Y por qué? Porque yo ya no sabía lo que quería"

"Nos iba bien, pero entre lo que ella deseaba, lo que ella se había forjado en su mente, y yo había una diferencia abismal"

"Antes creía que me haría mayor poco a poco, año tras año (...). Pero no. Uno se hace adulto de golpe y porrazo"

"Mañana me voy de viaje y estaré fuera unos días. Antes de irme quería oír tu voz. Eso es todo. A veces me entran unas ganas enormes de oír tu voz"

Reseña: Baila, baila, baila. Haruki Murakami

Título: Baila, baila, baila

Título original: ダンス・ダンス・ダンス


Autor: Haruki Murakami


Fecha de publicación: 1988


ISBN: 9788483834251


Editorial: Maxi TusQuets Editores


Páginas: 453

















Sinopsis: 

En marzo de 1983, el joven protagonista de esta novela, redactor freelance todoterreno, después de pasar días sombríos, siente la necesidad de volver a ciertos escenarios de su vida para ajustar cuentas con el pasado. Viaja a Sapporo con la intención de alojarse en el Hotel Delfín, donde años atrás pasó una semana con una misteriosa mujer que, de manera inesperada, desapareció de su lado. A su llegada descubre que han derribado el hotel y que en su lugar se alza otro, moderno y lujoso, pero su estancia allí propicia la aparición de personajes envueltos en un aura de irrealidad: una guapa recepcionista que ha vivido experiencias inverosímiles, una adolescente dotada de una aguda sensibilidad, o un antiguo compañero de colegio, ahora actor de éxito, que lo meterá en graves aprietos. Asesinatos, viajes a Hawaii, pasajes a otros mundos y fiestas se suceden al ritmo de la música que suena en la radio de su destartalado Subaru. Lo cierto es que, como afirma un enigmático personaje, todo está conectado. Porque sólo se regresa al Hotel Delfín para poder empezar de nuevo. 



Opinión personal:

Mi segundo Murakami. Y, como ya preveía, no me ha defraudado en absoluto. No conocía este título, ni siquiera lo buscaba, a diferencia de Tokyo Blues, por el que estuve rebuscando en librerías por un gran tiempo; simplemente, lo vi en la biblioteca, en la mesa de libros recién adquiridos, y fue un flechazo. 

Cuando llegué a casa, busqué información sobre él, mucha gente decía que la primera lectura podría llegar a defraudar, a cansar; que los recién iniciados en el autor no terminarían de degustarla; patrañas. Me he leído el libro prácticamente en dos días, devorando más de dos tercios hoy mismo, y sin apartar la mirada de sus páginas por un solo segundo. Murakami tiene la facilidad de introducirte en cada una de sus novelas, dejando a un lado las historias más cotidianas como el ya reseñado Tokyo Blues, para pasar a un mundo de magia, ilógico, irreal (o quizá real), increíble, maravilloso, que no te dejará tal cual.


Baila, Baila, Baila, es la secuela autónoma de La caza del carnero salvaje (1982), por lo que se recomienda haberlo leído primero, por el simple hecho de que se suceden algunos acontecimientos, y diversos personajes vuelven a inundar sus páginas, pero es mayoritariamente independiente de su antecesor. 


En sus páginas volvemos a encontrarnos con un protagonista perdido, excéntrico, con un humor peculiar, muy difícil de entender, una vida pesada, dura, cargada a su espalda. Y con un gusto musical espléndido. Si en Tokyo Blues nos encontrábamos con los Beatles, aquí nos emergeremos en páginas llenas de rock clásico, de The Police, Elvis, The Doors... Acompañados, quizá, de un ritmo constante de jazz.  Personajes destacables como la pequeña Yuki, una adolescente de trece años, con un gusto increíble por la música, madura para su edad, muy, muy, muy madura para su edad, con una familia destartalada, y con una aguda sensibilidad que la caracterizará completamente y que, además, conseguirá ayudar a nuestro personaje principal a resolver el misterio. Dos policías, un actor famoso, tres prostitutas, una recepcionista, un periodista, una fotógrafa, un escritor, un poeta...  Murakami, una vez más, se ha ganado el oro en cuanto a caracterizar a sus personajes, a adentrarnos en ellos, a conseguir que formemos parte de la historia como observadores omniscientes, mientras que, nuestro protagonista sin nombre, deja su vida de quitanieves cultural, para intentar seguir adelante. 


Este libro, bien como el anterior reseñado, comparten esa peculiaridad de finales semi-abiertos, permitiéndonos crear el nuestro, pensar, recapacitar, imaginar... Finales sellados, con todas las tramas resueltas -alguna quizá con demasiada prisa, pero sin salirse de los límites-, pero que nos dan paso a un futuro incierto. ¿Habrá algo más? ¿Se quedará todo allí? Al fin y al cabo, la vida es de ese modo: incierta. Un camino que se extiende ante nuestros ojos, dividiéndose en dos raíces: "¿Y ahora, hacia dónde? -"Hacia la derecha, siempre hacia la derecha, así está predestinado." 


Una obra maestra de más de cuatrocientas páginas, con escenas detalladísimas, pero con motivos; con magia entre sus líneas, con sentimientos tras la tinta... Una obra de arte que, incluso después de haberla terminado, nos pedirá a gritos una eterna reflexión que deberemos hacer, al igual que con Tokyo Blues, cuando no sepamos en qué camino adentrarnos. 




Y vosotros, ¿os atreveríais a adentraros en el Hotel Delfín?

Acordes:

Ritmo: # # # #
Historia: # # # # #
Personajes: # # # 
Amor: # # # 
Final: # # # # 

sábado, 4 de octubre de 2014

Citas: El Gran Gatsby, Francis Scott Fitzgerald

"Todos sospechamos que poseemos al menos una de las virtudes cardinales y esta es la mía: soy una de las pocas personas honradas que he conocido."

"Me dijo que era una niña y lloré. "Muy bien -dije-, me alegro de que sea una niña y espero que sea tonta. En este mundo es lo mejor que puede ser una niña: tonta y hermosa.""


"Así seguimos adelante, botes contra la corriente, obligados a poner una y otra vez rumbo hacia el pasado."

"Su mundo artificial olía a orquídeas, a grato y alegre esnobismo, a orquestas que imponían en ritmo del año, resumiendo la tristeza y la provocación de la vida en nuevas melodías. Durante toda la noche los saxofones lloraban el desesperado mensaje de los blues de Beagle Sgreet, mientras cien pares de zapatos dorados y plateados revolvían el polvo."

"Cuando quieras criticar a alguien, recuerda que no todos han tenido las mismas oportunidades que tú."

"No te angusties, la vida vuelve a empezar con el otoño."

"La vida no es para siempre."

"Pensé en la fascinación que sentiría Gatsby al ver la luz verde al final del embarcadero de Daisy. Había recorrido un largo camino hasta aquí. Creyó imposible no poder alcanzar su sueño, aparentemente tan cercano."



Reseña: El Gran Gatsby, Francis Scott Fitzgerald

Título: El Gran Gatsby

Título original: The Great Gatsby

Autor: Francis Scott Fitzgerald

Fecha de publicación: 1925

ISBN: 9788497936606

Editorial: Reino de Cordelia

Páginas: 240










Sinopsis:

Nick Carraway llega a Nueva York para trabajar en "los bonos". Pero en lugar de alojarse en la ciudad, termina alquilando una casa en la costa, en el West Egg. Una pequeña casa con un alquiler muy barato. Nada que ver con las ostentosas mansiones de sus vecinos, entre los que se encuentra Gatsby. 
Gatsby es un joven que se hizo multimillonario tras volver de la guerra y todas las noches derrocha su dinero en grandes fiestas que tienen lugar en su mansión.
Nick conocerá a su vecino, un hombre que nadie conoce realmente y que tiene una obsesión: el amor de una mujer que un día perdió por no tener dinero. ¿Podrá retomar esta historia de amor ahora que tiene dinero? 

Opinión personal:

Tras una larga temporada queriendo leer este libro, exactamente desde poco antes de finalizar el pasado curso escolar, y después de intentar ver una y otra vez la película de 1974, ya que soy de las personas que optan por las versiones antiguas, pero sin conseguir acabarla, finalmente el libro cayó en mis manos. Y me enamoré de él.
Una historia ambientada en los gloriosos años 20 de Estados Unidos, en los que la bolsa no hacía nada más que subir, aumentar, las fiestas invadían las mansiones y los locales, el dinero se derrochaba y la honradez escaseaba. Incluso más que ahora. 
Libro dueño de unas descripciones fantásticas, una narración que hace que te veas a ti mismo en mitad de una mágica fiesta llena de gente borracha, música alta, cabaret, ligoteo, y muchas, muchas risas, (aunque más de la mitad fuesen falsas). 
He de admitir que el hecho de que la historia esté narrada por otro de los personajes, es decir, que sea Nick Carraway quien nos narra la vida y obra de nuestro grandísimo Gatsby, es algo que ha influenciado gratamente en mi opinión como lectora. Libros de este tipo, pasando desde "las mil y una noches" hasta "entrevista con el vampiro", han sido catalogados entre mis favoritos durante muchos años por el mero hecho de que me encanta ese género de encuadración. (¡Y sí! Me encantan las muñecas rusas(??))

Fitzgerald, uno de los grandísimos miembros de la "Lost Generation", nos presenta a un personaje que, a primera vista, lo tiene todo: atención, dinero, belleza, una sonrisa cálida y una mujer por la que arriesgarse y luchar. Pero que, dejando a un lado aquella burda mentira, aquella fachada, no es más que un hombre asustado que lo ha hecho todo por amor. Por un amor incondicional, de ese que ya casi no existe en este mundo tan superficial. 
A pesar de que la historia tenga casi 90 años, nos encontramos en mitad de una sociedad igual que la de hoy en día, en cierta manera. Ya no tenemos cabaret, pero sí discotecas; ya no nos quedan las acciones y el dinero nortemericano antes de la crisis del 29, ahora estamos en mitad de una crisis mundial. Pero nos sigue quedando la hipocresía, la mentira, la idiotez y la tontería que caracteriza a los ególatras de hoy en día. Nadie, absolutamente nadie entre las más de quinientas personas que acudían cada noche a la casa de Jay, le conocía, porque ni siquiera se molestaban en hacerlo. Pero vivían prácticamente en sus jardines. 

Un libro conmovedor, apasionante, lleno de sentimientos; un libro que te hará cerrarlo, al igual que tus ojos, tomar aire y reflexionar antes de poder seguir con un capítulo más. Clásico entre los clásicos y completamente recomendable. 

Una historia que, como ninguna otra, nos hace preguntarnos sobre si alcanzaremos o no "la luz verde".

Como nota y conejo, destacaré que Scott, como la mayoría de los escritores de "La generación perdida", hace tremendo uso del simbolismo, por lo que, si lo leéis o veis alguna de las películas, (de las tres que hay, recomiendo sin duda la de Dicaprio, aunque no me apasione dicho actor, pero es muy fiel al libro), prestéis atención al anuncio de la óptica, al traje rosa, a la muletilla de Gatsby "amigo/compañero" y a la luz verde. ¡Y a sacar conclusiones! 


"Se nace y se muere solo, pero al final de este camino, quiero un rato divertido" - Rulo y la contrabanda (por morder tus labios)

Acordes:

Ritmo: # # # #
Historia: # # # #
Personajes: # # # # #
Amor: # # # #
Final: # # # # #







sábado, 13 de septiembre de 2014

Reseña: Medianoche, Claudia Gray

Título: Medianoche

Título original: Evernight

Autor: Claudia Gray

Fecha de publicación: 2008

ISBN: 97884844144452

Editorial: Montena

Páginas: 357







Sinopsis:

Una historia de amor prohibido en un internado.
Un internado donde nada es lo que parece.
Dos jóvenes atraídos por una fuerza magnética.
Un secreto oscuro y peligroso.
Y una única certeza: entregarse al amor es jugar con fuego...


Opinión personal:

Cogí con muchas ganas este libro, esta saga en general, un día una amiga me los prestó diciéndome que era su colección favorita, por lo que le di una oportunidad con mucho gusto. Las críticas que he ido leyendo por internet eran bastante buenas, siempre un cinco de cinco, pero mi opinión es completamente distinta. Mi opinión es, en conclusión, una decepción. 

Un libro que, desde la portada hasta la moñería que impregna las páginas de este libro, nos recordará a Crepúsculo, o mejor dicho, a cualquier libro de esta oleada de vampirismo comercial que ha invadido el mundo en las últimas décadas. 

Es cierto que soy bastante especialita a la hora de leer libros con temática paranormal y más si son de vampiros, ya que después de leer a Bram Stoker y a la increíble Anne Rice, todo lo demás me sabe al montón. Una historia narrada en primera persona que, lejos de meterme en el papel protagonista, me hizo sentirme extraña leyendo. 
¿La protagonista? La típica adolescente que es llevada a un lugar a estudiar en contra de su opinión y que intenta escaparse porque es un intento de malota. El libro, al estar narrado desde su punto de vista, nos hace sentirnos, tanto a hombres como a mujeres, como una cría de dieciséis años que se mira en el espejo y se dice "No estoy tan mal" entre otros comentarios que me dejaron con una cara de póker increíble. Luego, claro, ¿cómo no iba a ser así? Le planta cara a los profesores, llama la atención del tío bueno de la clase, se hace amiga de los populares y de los no-populares... En fin, doña perfecta. Y me quejaba de Bella. Y por si fuera poco, sus padres son profesores en su nuevo hogar. Wow.
La trama es bastante floja, típica de, como he dicho anteriormente, esta oleada juvenil-vampírica que haría a Drácula levantarse y ponerse a empalar personajes. 
Algo que sí me llamó la atención era que, en un determinado momento, cuando le pasa algo a Bianca que hizo que me hizo tener una reacción de, literalmente "qué narices..." pues aunque desde un principio nos da la impresión de que ella no tiene ni idea de lo que está pasando, resulta ser que sí que lo sabía, y todo además.
Hay diversos clichés que se repiten a lo largo de la obra: colmillos afilados, vampiros "vegetarianos" (no beben sangre humana, al menos normalmente), guapísimos, ricos, Y PUEDEN TENER HIJOS. ¿Desde cuándo un vampiro puede tener hijos? Exacto, Crepúsculo. 

Comentarios de niña hormonada, sueñecitos con el amor de su vida, mientras que tiene a otro "macizo" que le hace replantearse las cosas, enfados tontos, peleas con papá y mamá... Estas cursilerías son las que me han hecho echarme completamente hacia atrás y, sin lugar a dudas, clasificarlo para un público femenino de entre 12 y 15 años.  
Blanca y Lucas tienen una relación de críos, ni siquiera de adolescentes, solo se besan y juegan a ser mayores. En toda la obra no tienen ni una conversación tangible que nos haga pensar que es una relación seria o madura. Pero eh, que se aman mucho. 

Trama insustancial, personajes sin fondo. Un libro que, tras leerlo, me dejó tal cual estaba.
No creo que me lea los demás libros, es más, me los dejó una amiga junto al primero y se los pienso devolver en breve. Me ha decepcionado completamente. 


Acordes:

Ritmo: # # # #
Historia: # #
Personajes: #
Amor: # #
Final: # 


jueves, 4 de septiembre de 2014

Citas: Tokio blues, Haruki Murakami

"A partir de la noche en que murió Kizuki, fui incapaz de concebir la muerte (y la vida) de una manera tan simple. La muerte no se contrapone a la vida. La muerte había estado implícita en mi ser desde un principio. [...] Aquella noche de mayo, cuando  la muerte se llevó a Kizuki a sus diecisiete años, se llevó una parte de mí."

"Así pues, no tenía este punto en común con los demás, y leía mis libros a solas y en silencio. Los releía y cerraba los ojos y me llenaban de su aroma."

"-No me merezco una mujer así -decía Nagasawa.
Y yo estaba de acuerdo con él."

"Apagué la luz de la habitación, la desnudé despacio, con ternura; luego me quité la ropa. La abracé. Aquella noche de lluvia tibia no sentimos el frío."

"[...] 'Esto cuesta dinero', decían. Únicamente sabían quejarse. Siempre igual. Así que pensé en lo siguiente: 'Conoceré a alguien que me quiera con toda su alma los trecientos sesenta y cinco días del año'."

"Al poner en contacto nuestros cuerpos imperfectos, no hacemos más que contarnos lo que no podríamos contarnos de otro modo. Y así adquirimos conciencia de nuestras respectivas imperfecciones."

"Recuerdo con toda claridad el pequeño crujido que hacía al mordisquear el pepino. Las personas, al morirnos, dejamos atrás unos pequeños y extraños recuerdos."

"-Es posible. -Hizo dos o tres gestos afirmativos con la cabeza-. Por cierto, Hatsumi me ha dicho que le aconsejaste que se separara de mí.
-Lógico, ¿no te parece?
-Sí, tal vez.
-Ella es muy buena persona. -Tomé un sorbo de misoshiru.
-Ya lo sé. -Nagasawa suspiró-. Demasiado buena para mí."

"Todos esperaban que lloráramos. Pues razón de más para no hacerlo."

"-Me gustas, Midori.
-¿Cuánto?
-Me gustas como un oso en primavera.
-¿"Un oso en primavera"? [...]
-Imagina que paseas sola por un prado y se te acerca un osito con la piel aterciopelada y unos ojazos. De pronto el osito te dice: "¡Buenos días, señorita! ¿quiere usted rodar conmigo?". Entonces tú y el osito os pasáis el día entero rodando abrazados por una ladera sembrada de tréboles. Es bonito, ¿no?
-Muy bonito.
-Pues a mí me gustas tanto como eso."

"-En una caja de galletas hay muchas clases distintas de galletas. Algunas te gustan y otras no. Al principio te comes las que te gustan, y al final sólo quedan las que no te gustan. Pues yo, cuando lo estoy pasando mal, siempre pienso: 'Tengo que acabar con esto cuanto antes y ya vendrás tiempos mejores. Porque la vida es como una caja de galletas.'"

"-¿Por qué?-gritó Midori-. ¿Estás mal de la cabeza? Sabes el modo condicional de los verbos ingleses, entiendes las progresiones, puedes leer a Marx... ¿Por qué esto no lo entiendes? ¿Por qué me lo preguntas? ¿Por qué le haces decir esto a una chica? Rompí con mi novio porque me gustas más que él."

"No te reprimas por nadie y, cuando la felicidad llame a tu puerta, aprovecha la ocasión y sé feliz."

"Cuando murió Kizuki aprendí una cosa. Quizá me resigné a hacerla mía: "La muerte no se opone a la vida, la muerte está incluida en nuestra vida."

"-Las cartas no son más que un trozo de papel. Aunque se quemen, en el corazón siempre queda lo que tiene que quedar; por más que las guardes, lo que no debe quedar desaparece."

Reseña: Tokio blues, Haruki Murakami


Título: Tokio blues, Norwegian Wood

Título original: ノルウェイの森, Noruwei no Mori

Autor: Haruki Murakami

Fecha de publicación: 1987

ISBN: 9788483835043

Editorial: Maxi TusQuets Editores

Páginas: 381












Sinopsis:


Mientras aterriza en un aeropuerto europeo, Toru Watanabe escucha una vieja canción de los Beatles que le hace retroceder a su juventud, al turbulento Tokio de los años sesenta. Recuerda entonces con melancolía a la misteriosa Naoko, la novia de su mejor amigo de la adolescencia. El suicidio de éste les distanció durante un año, hasta que se reencontraron e iniciaron una relación íntima. Sin embargo, la aparición de otra mujer en su vida lleva a Toru a experimentar el deslumbramiento y el desengaño allí donde todo debería cobrar sentido: el sexo, el amor y la muerte.

"Advertencia: Murakami - al igual que los Beatles - produce adicción, provoca numerosos efectos secundarios y su modo de narrar tiene algo de hipnótico y opiáceo. -Rodrigo Fresán, El País."



Opinión personal:

Llevaba mucho tiempo detrás de este libro, lo había comentado con Andrea numerosas veces en el tren y más de un amigo me lo había recomendado, pero no encontraba por ningún lado la oportunidad de hacerme con él, hasta que lo vi en un pequeño puesto en la estación de Atocha en Madrid...

Nada más comprármelo y llegar a casa, me dejé caer sobre el sofá y me metí de lleno en la historia que nuestro escritor japonés nos brinda. Una historia que, como bien se dice, no te deja tal cual.

Es mi primer libro de Murakami y, a pesar de que en muchas críticas se dice que no es lo mejor del autor, hay que tener en cuenta que con esta obra se hizo un importante hueco entre los artistas de su país, y que además, al tener la banda sonora de uno de mis grupos preferidos, solo conseguía añadir "pros" a la aventura en la que me he sumergido. 

El autor no se corta ni un pelo a la hora de hablarnos de temas "tabú", como el sexo, el amor, la muerte, enfermedades mentales, el suicidio, la desesperación... Todo esto en un ambiente que nos resulta bastante familiar, pues a pesar de que sea en otro país muy lejano al nuestro, los protagonistas tienen entre 17 y 20 años a lo largo de toda la historia, excepto al principio de la obra, cuando Watanabe aparece en Europa con 37 años. 

El personaje principal, nuestro querido Watanabe, es el hombre que todo padre quiere para su hija, estudioso, atento, guapo, respetuoso, gentil, paciente, equilibrado, sereno... Incluso, me atrevo a decir, que es el hombre que todas queremos para nosotras mismas. Con una personalidad un tanto peculiar, con las palabras justas y adecuadas para cada momento y con un toque en su personalidad que nos termina por encandilar, consigue hacer lo mismo con varias mujeres a lo largo de la historia. 

Otro personaje muy importante es la preciosa Naoko, persona que hace que Toru vuelva en un pequeño flashback a su adolescencia. La antigua novia de su mejor amigo de la infancia, con quienes formaba un trío imparable, lleno de risas y buenos momentos... ¿Por qué Naoko será tan importante en la historia? Eso es algo que, incluso bajo aviso de spoilers, no quiero desvelaros, porque es lo que realmente da mucho juego a esta peculiar historia.

Durante todas estas páginas, las cuales se me pasaron muy rápido, aparecen varios personajes con los que te llegas a encariñar, ya sea la encantadora Midori; Nagasawa, un buen amigo de Toru, su novia Hatsumi, Kizuki... Pero mis dos personajes secundarios favoritos, cada cual por motivos diferentes fueron, sin lugar a duda: Tropa-de-asalto, el compañero de habitación en la facultad de Watanabe, todo un personaje dentro de sus pequeñas aventuras que os harán sonreír sin dudarlo; y Reiko, una mujer adulta que conoce a Naoko en una situación muy difícil y que ayudará a Watanabe en diferentes ocasiones, brindándole increíbles consejos, que también nos dedica a nosotros. 

Pese a todo, esta novela no tiene un argumento excepcional, que nos deje sin palabras, al fin y al cabo se trata de una historia de amor, entrelazada con otras cuantas, y numerosas reflexiones que no nos dejarán indiferentes. Con un diálogo breve y aparentemente insustancial, llegas a captar a la perfección las personalidades de los personajes.

Durante mucho tiempo me he estado preguntando cuál sería mi libro favorito, pues he leído tanto a lo largo de mi vida que no tengo ninguno que realmente me hubiera llamado la atención de principio a fin, pero por ahora lo he encontrado, y a día de hoy no me arrepiento de decir que Murakami ha escrito el primer libro que no me ha defraudado ni en una sola frase.


En definitiva, Tokio Blues es uno de esos libros que debes releer cuando te encuentras en uno de esos momentos de tu vida en los que piensas que ya nada tiene sentido.




Acordes:

Ritmo: # # # # #
Historia: # # # #
Personajes: # # # # #
Amor: # # # # #
Final: # # # # #